jueves, 27 de septiembre de 2012

Y llegó el invierno...

Tras recibir distintas presiones y peticiones de varios seguidores preguntando por la siguiente entrada en el blog, nos ponemos manos a la obra. Jeje, ¡siempre será más fácil sentarse a teclear así!

¡Se acabó el sol!¡Definitivamente! Desde el viernes, llueve un poco todos los días y ya no es posible salir a la calle sin un abrigo de verdad. Era lo que esperaba encontrarme, la verdad, desde el principio, así que bienvenido este mes de solecito que hemos tenido. No daba para tomar el sol e ir de terrazas, pero sí para visitar la ciudad. Con todo el tiempo que nos sobra de estar en la calle, pues algo habrá que hacer.  Para empezar, estduar inglés, que la semana que viene empezamos a trabajar, y se trata de entder algo. Ya conocen mi cara en Waterstone, la "Casa del Libro" local, incluso me han dado una tarjeta regalo por las compras que llevo hechas. Si alguien necesita algún libro para estudiar inglés, que no se lo compre, que a lo mejor lo tengo...
También hay tiempo para el ocio. En la academia, te dan el primer día un carnet de estudiante, y no recordaba yo esto de ir a los sitios con descuento. Caduca el lunes que viene, así que hay que estrujarlo. Como podéis ver en la foto, decidimos ir a ver el musical We Will Rock You, ambientado en canciones de Queen. Conseguimos entradas en la 5ª fila, a precio del último rincón del 4º anfiteatro. Creo que también estuvo (o está) por Madrid, y la verdad es que es impresionante de principio a fin. Especialmente, los decorados, más propios en algunos momentos de un concierto de rock en un estadio de fútbol, que de un teatro cerrado. 
Si tengo tiempo y dinero en la tarjeta de credito, creo que intentaré ir a algún otro musical a ver si son todos así y me acabo aficionando. Tengo ya otros cuantos conciertos fichados, pero ya sabéis, de esas cosas que me gustan a mí con orquesta y música de hace 3 siglos. Os iré contando. Ya veremos si me animo a ir al teatro, eso depende un poco más de si me voy enterando de algo. Ver We Will Rock You no fue un problema, precisamente el argumento no es su fuerte, pero tengo que reconocer que no entendí mas del 20% de los diálogos.
Un problema solucionado es el del alojamiento. Finalmente, me voy a quedar donde estoy, en la familia con la que llevo este mes. Estoy cómodo, hay buen rollo, y para dos meses, mejor no hacer experimentos porque he encontrado a más de uno dispuesto a timar al primer incauto que busque casa, y los que parecen serios no son asequibles para mi sueldo. Eso sí, importante, las personas que me ibais a visitar y contabais con mi casa, tendréis que buscar alojamiento. Algo había que sacrificar...



domingo, 23 de septiembre de 2012

Buscando casa

Encontrar piso para los meses que me quedan está resultando más difícil de lo esperado. A los precios disparados del alquiler (y todos los complementos no incluidos tipo tasas de basura) y lo mal comunicado que está el hospital, hay que sumar que casi nadie quiere alquilar por menos de 6 meses. El número de pisos se reduce hasta casi cero, lo que también tiene una parte positiva: creo que ya he visitado todos los barrios del sur de la ciudad desde Kennington a Peckam, pasando por Oval o Brixton, no tiene secretos para mí (el único turista que probablemente se ha dejado ver por ahí en mucho tiempo...). Es una zona con más cosas de esas que uno espera ver al salir de las zonas turísticas: mercadillos, predicadores en la calle invitando a la conversión megáfono en mano (en cada esquina), y locos como el de la foto, que está tocando una batería montada sobre el cuadro de su bici; luego le pone la rueda, y se va a casa.
El buen tiempo parece que definitivamente se ha acabado. Aunque haga sol por la mañana, puede empezar a llover en cualquier momento, y comienza a hacer frío. El día se acorta y ya va atardeciendo sobre las 19 (miedo me da el cambio de hora). También tiene su parte buena, el aire limpio está regenerando mis fosas nasales, me siento casi casi como un recién ex-fumador, que acaba de descubrir que existen los olores. Aunque los ingleses crean que esta ciudad está hasta arriba de contaminación, no saben de lo que hablan, que se vengan un día a probar nuestra boina...
Cambiando de tema. El blog este tiene un montón de estadísticas, una de ellas un mapa que te dice de qué países te están siguiendo. Tengo más o menos controlado todo, menos uno...¿quién de vosotros se ha ido a vivir a USA?

lunes, 17 de septiembre de 2012

Un Dinosaurio en el salón

Son ya dos semanas las que hace que llegué aquí y empiezo a perder la sensación de ser un turista. Es difícil definir cuál es el momento concreto en el que esto pasa, pero probablemente sea cuando te hace más ilusión reconocer un supermercado barato que un nuevo museo. Tesco debe de ser como el Mercadona de aqui; EAT como el Rodilla. Con esto, solo me faltan por encontrar los famosos Poundland, los "todo a 100" locales, para sobrevivir como un auténtico british mil-pound-ista.
He pasado casi todo el fin de semana recorriendo las áreas en las que podría alquilar un piso los próximos meses, así que ya conozco una buena parte de los barrios residenciales del sur de Londres. Las zonas de Chelsea y Victoria quedan descartadas porque probablemente mi sueldo de un mes de para pagar una semana de alquiler, y los alrededores del hospital no me terminan de convencer. De momento, gana el ranking la zona de Clapham: está bien comunicada con el centro y el hospital, hay bares y supermercados, gente joven por la calle (ni un turista) y los alquileres de estudios "solo" rondan las 260£ semanales. Porque lo de compartir piso, no está entre mis intenciones, que uno ya va teniendo sus años y sus manías. Menos mal que son 2 meses de rotación, porque ya he decidido no mirar la cuenta corriente hasta que vuelva a Madrid. Cuando tenga casa, ¡os pondré alguna foto!
Entre zona residencial y caza de supermercados, también tuve tiempo para continuar el "turismo de paseo" y añadir algún Hall más a los ya visitados. Hay que reconocer que esta gente tiene una habilidad especial para conseguir que la primera sala del museo sea especial. Hasta este fin de semana la más impactante me parecía la del Tate, pero ha sido claramente desbancada por el Museo de Historia Natural. Al tío que se le ocurrió poner en mitad de un salón con aires de catedral el esqueleto de un Diplodocus de 30 metros, era sencillamente un genio. Si hubiera estado aquí con 8 años, hoy no sería médico, probablemente estaría buscando fósiles en algún lugar perdido en África.
Por cierto, Isma, ¡Feliz cumpleaños!

sábado, 15 de septiembre de 2012

De visita por la ciudad

Una de las mejores cosas de Londres es la cantidad de sitios a los que puedes ir gratis. Imagino que será porque ya se cobran la entrada en el precio del transporte público, porque tela (y sí, tengo, la Oyster Card). Entre clases, deberes y tours por los pub, no me queda mucho tiempo, así que de momento el que casi todo sea gratis me está permitiendo hacer turismo "de paseo". Vamos, que si tengo un ratillo, me voy a dar una vuelta y entro en los sitios que me voy encontrando y ya volveré cuando no haga más que llover a los que me gusten. Los hall de la Tate, el British Museum y la National Gallery son visitas imprescindibles, ¡espero poder contaros algo del interior de los edificios antes de que vuelva!
De momento, el único museo que he visitado entero, probablemente no os suene: The Wellcome Collection. Solo apto para friki-médicos o similar. Es un pequeño museo en el que hay recogidos múltiples objetos usados en medicina (material quirúrgico, probetas, y lo que parece la primera versión del juego "Operación" de madera y tamaño natural, hasta con sus pinzas para sacarle la tibia y el bazo. Sin lugar a dudas lo mejor del museo es la tienda, donde puedes comprar peluches con forma de distintas bacterias y moldes para hacer hielos con forma de cerebro. ¡Lo vais a flipar cuando nos tomemos unos cubatillas en Madrid!

Otra cosa digna de mención de esta ciudad es la forma de conducir, especialmente los ciclistas. Van a toda leche, se saltan la mitad de los semáforos, y viven al borde del accidente continuo. La sensación de que  intentar cruzar por un paso de peatones es un deporte de riesgo,  me recuerda más a la India que a, por ejemplo, Alemania, o por qué no, Madrid. Me voy acostumbrando, pero vamos, estoy seguro que no me iré de aquí sin ver a un ciclista llevarse por delante a un peatón (que espero no ser yo).

La visita de hoy, será al Museo de Ciencias Naturales que me habéis recomendado varias personas y si hay tiempo, a las zonas residenciales cercanas al Hospital, que tengo que empezar a buscar barrio y piso ya. ¡Apasionante!

martes, 11 de septiembre de 2012

Los compañeros de viaje

Siempre, en clase de inglés en el colegio me preguntaba a quién se le ocurrían el estúpido guión del libro. Una mujer de Corea, ingeniera, viajaba a Londres para discutir quizás con un ruso, periodista freelance, y un adolescente chileno sobre su color favorito y lo difícil que es llevar un cortaúñas en un avión. Bueno, pues eso es lo que viene a ser un "taller de conversación". No es que nuestro nivel de para más, todo sea dicho. Pero no es razón para que a veces no se haga pesado. 
Y efectivamente, cuando salimos de clase tampoco es que seamos capaces de construir una conversación mucho más allá. Por eso, el encontrar un grupo de gente sin prisas, con ganas de hacer un esfuerzo por entenderse y de conocer la ciudad, es una suerte. Ahí nos veis, a mi con mis amigos "londinenses". Formamos un grupo curioso de 2 brasileños, 1 argentina, 1 francés, 1 italiano y yo mismo. Hemos llegado todos a la vez, así que ninguno conocemos Londres, y todos los planes son buenos. Aprovechando lo que parece el último sol, dedicamos el finde a pasear por el centro, descubrir que en algunos parques puedes alquilar una tumbona y merendar en el mercadillo de Notting Hill (si venís alguna vez, ¡merece la pena visitarlo!). Entre semana, el terminar a las 18 las clases y no tener nada especial que hacer luego nos ha permitido sacar partido a las Happy hour de los bares de la zona, que además de pintas al 50% da para tomarte una pizza por 3 eurillos...
Y lo mejor: no nos queda más remedio que hablar en inglés, ¡que para eso vinimos!

domingo, 9 de septiembre de 2012

¡¡Ya estoy aquí!!

Puede parecer mentira, pero no, no se me ha tragado la tierra. Llevo ya varios días intentando sacar algo de tiempo para iniciar este blog, pero no me esta resultando fácil: ¡me tienen secuestrado en la academia! Llegué ya hace una semana (se dice pronto), casi de madrugada y sin tiempo para organizarme hasta después del primer día de clases, en el que estuve más horas escuchando charlas en ingles que las que llevo en el resto de mi vida. Pero una vez pasado ese principio atropellado, las cosas pintan bien.
Me alojo con una familia, en el norte de Londres, junto al lado del campo del Arsenal. Son muy agradables, y aunque aquí no existen cosas como el gazpacho o la paella, tengo que reconocer que hacen un esfuerzo para que la comida resulte agradable y no demasiado repetitiva. De momento, con quien más he convivido es con el padre, que tiene bastante paciencia con mi inglés y me corrige bastantes expresiones. No es lo único que me está enseñando: es ciego, y compartir el espacio con él impresiona. El orden de la casa, la ausencia de objetos en el pasillo, los periódicos leídos que le traen diariamente a casa (aunque oye más la tele, no deben ser muy entretenidos), o la forma de usar las manos como "radares"... Son cosas que había leído o me habían contado, pero experimentarlas es enriquecedor.

Sobre la casa, efectivamente: el suelo es de moqueta, ¡pero la mantienen limpia! Y no toda la casa: en mi habitación tengo parquet, así que de momento, ¡no he conocido la famosa moqueta londinense del cuarto de baño! No muy lejos de la casa hay un estupendo parque, por lo que de momento, y mientras el clima lo permita, seguiremos haciendo algo de deporte. Durante toda la semana ha hecho sol y calor, veremos cuánto dura, pero hay que aprovechar.

Sobre la razón por la que me vine a Londres estos tres meses, las cosas no pueden ir mejor, aunque eso implique que de momento, lo que es ver la ciudad, la he visto poco. En la academia lo tienen todo pensado de tal manera, que o pones tú el tope, o te pasas el día de clases...aunque tengo las mañanas "libres", entre biblioteca, ejercicios online, grupos de conversación, talleres de pronunciación...te tienen todo el día entretenido. Cierto, es voluntario, pero ¿no vinimos aquí a aprender inglés?
El resto de esta primera semana, me lo guardo, así no os aburro, y me aseguro una entrada lista para mañana: los compañeros de viaje.